La presidenta Claudia Sheinbaum informó que será la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) la encargada de determinar las posibles sanciones contra Ferromex tras el derrame químico provocado por el descarrilamiento de un tren de carga en Naco, Sonora.
La mandataria señaló que las autoridades ambientales ya realizan las evaluaciones correspondientes para determinar el impacto del accidente y definir las medidas que deberán aplicarse conforme a los resultados de la investigación.
El incidente ocurrió el pasado 26 de julio, cuando un tren de carga operado por Ferromex, empresa perteneciente a Grupo México, sufrió un descarrilamiento en las inmediaciones del municipio fronterizo de Naco, lo que ocasionó el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio, una sustancia utilizada en procesos industriales.
Sheinbaum explicó que dependencias como Profepa y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) mantienen presencia en la zona para evaluar las afectaciones ambientales y establecer las acciones necesarias.
El caso generó preocupación entre habitantes y autoridades locales, debido al riesgo ambiental y a los antecedentes de incidentes relacionados con actividades de Grupo México en Sonora. El ayuntamiento de Naco incluso informó que analiza posibles acciones legales tras el accidente ferroviario.
La Profepa desplegó un operativo de inspección, vigilancia y evaluación ambiental para determinar el alcance del impacto en la zona, así como las responsabilidades correspondientes.
Mientras continúan los trabajos técnicos, el gobierno federal mantiene bajo seguimiento el caso para definir las medidas de reparación y las sanciones que correspondan contra los responsables del incidente.


































