La presidenta Claudia Sheinbaum salió nuevamente en defensa del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al asegurar que ningún partido político presentó pruebas suficientes para invalidar la elección de 2021, pese a las recientes acusaciones del gobierno de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal afirmó que tanto el Instituto Nacional Electoral (INE) como el Tribunal Electoral validaron los resultados de aquella contienda y sostuvo que nunca se acreditaron irregularidades graves que justificaran la anulación de los comicios.
“No hubo un partido político que presentara suficientes pruebas como para que se anulara la elección”, declaró Sheinbaum, al recordar que en ese momento Lorenzo Córdova encabezaba el INE y no reportó anomalías determinantes en el proceso electoral sinaloense.
Las declaraciones de la presidenta se producen en medio de la presión política y diplomática generada por las acusaciones hechas por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa, quienes presuntamente habrían recibido apoyo del Cártel de Sinaloa durante las elecciones de 2021 a cambio de protección política.
De acuerdo con investigaciones difundidas en Estados Unidos, integrantes de “Los Chapitos” habrían operado mediante intimidaciones, robo de urnas y presión contra opositores para favorecer la llegada de Rocha Moya al gobierno estatal. Incluso, organismos electorales locales reportaron en ese proceso robo de urnas y presencia de hombres armados en varias casillas de Sinaloa.
Tras las acusaciones, la Fiscalía General de la República reactivó investigaciones relacionadas con la presunta intervención del crimen organizado en la elección sinaloense, así como posibles vínculos políticos con grupos criminales.
El tema ha provocado un fuerte enfrentamiento político entre Morena y la oposición. Mientras el PAN impulsa juicios políticos y exige la desaparición de poderes en Sinaloa, el gobierno federal acusa a sus adversarios de utilizar políticamente las investigaciones provenientes de Estados Unidos.
En días recientes, Sheinbaum y dirigentes de Morena cerraron filas en respaldo a Rocha Moya, argumentando que las acusaciones carecen de pruebas contundentes y forman parte de una presión política externa contra México.
La crisis política en torno al gobernador sinaloense continúa creciendo y ya es considerada uno de los episodios de mayor tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, narcotráfico y soberanía nacional en los últimos años.


































