La presidenta Claudia Sheinbaum puso en duda el trasfondo de la reciente orden de arresto contra el exmandatario cubano Raúl Castro, al considerar que la decisión de las autoridades de Florida podría estar vinculada con la contienda electoral estadounidense de noviembre.
Durante su conferencia matutina del martes 20 de octubre, la mandataria fue cuestionada sobre el procedimiento judicial y respondió que, desde su perspectiva, tiene un componente político. También sugirió que la medida podría buscar respaldo entre distintos sectores del electorado estadounidense, sin presentar más argumentos sobre esa interpretación.
La orden fue anunciada el lunes por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, y acusa a Castro de conspiración para cometer asesinato en primer grado, en relación con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en febrero de 1996. Cuatro personas murieron en el incidente.
En aquel momento, Castro era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba. La Fiscalía de Florida sostiene que formó parte de la cadena de mando involucrada en la autorización del ataque; se trata de señalamientos que deberán atenderse en el ámbito judicial correspondiente.
La medida estatal se suma a una acusación federal presentada previamente en Estados Unidos por los mismos hechos. El caso vuelve a colocar bajo atención un episodio que ha marcado las relaciones entre Washington y La Habana durante décadas.
Sheinbaum, sin embargo, centró su respuesta en el posible contexto electoral de la decisión y no profundizó en los elementos jurídicos de la acusación. Su postura contrasta con la de las autoridades de Florida, que presentan la orden como una acción judicial por las muertes ocurridas en 1996.


































