La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que sostuvo una discusión con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, durante un encuentro en Ciudad Juárez, en el que ambas elevaron la voz e intercambiaron reclamos relacionados con el operativo en el que participaron agentes estadounidenses y con la situación de seguridad en la entidad.
“Ella inició la conversación reclamándome… levantamos la voz en algún momento, sí, las dos”, relató la mandataria al referirse a la reunión, luego de que Campos diera su propia versión del encuentro en una entrevista con Carlos Loret de Mola.
Sheinbaum señaló que uno de los asuntos abordados fue la responsabilidad del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, en la participación de agentes estadounidenses en un operativo contra un presunto narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara. Según explicó, Campos responsabilizó al exfuncionario por esos hechos, que derivaron en una investigación por la intervención de agentes extranjeros en territorio mexicano.
La controversia se relaciona con un operativo en el que participaron agentes de Estados Unidos y que quedó bajo investigación después de que se conociera su intervención en acciones en tierra sin que, presuntamente, se hubieran cumplido los procedimientos legales correspondientes. El caso también está relacionado con un accidente en el que murieron dos personas extranjeras.
La presidenta ha sostenido que corresponde a las fiscalías determinar las responsabilidades a partir de las pruebas reunidas. En este contexto, la investigación contra Jáuregui incluye un proceso estatal por presuntos delitos relacionados con el ejercicio de funciones públicas y una causa federal por presunta traición a la patria. Las imputaciones deberán resolverse por las vías legales correspondientes.
Sheinbaum también se refirió a los señalamientos que Campos hizo contra Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, a quien la gobernadora acusó de presuntos vínculos con el narcotráfico. La presidenta afirmó que pidió presentar pruebas para respaldar esa acusación y rechazó que las diferencias entre ambas administraciones vayan a modificar la relación institucional entre la Federación y Chihuahua.
El intercambio de versiones ocurre después de que Campos negara haber pactado con Sheinbaum la detención del exfiscal o algún acuerdo político. La gobernadora aseguró que la conversación fue tensa y que reclamó a la presidenta por la falta de apoyo federal en regiones de Chihuahua afectadas por la violencia.
Sheinbaum, por su parte, insistió en que las investigaciones deben seguir su curso y que no corresponde a la Presidencia determinar culpabilidades o exonerar a funcionarios. La mandataria sostuvo que la relación con el gobierno de Chihuahua continuará por los canales institucionales, pese a los reclamos y las acusaciones que se hicieron durante el encuentro.
El episodio mantiene bajo atención pública la disputa política en torno al caso Jáuregui, la participación de agentes estadounidenses en operativos de seguridad y las acusaciones cruzadas entre figuras de los gobiernos federal y estatal. Hasta el momento, los señalamientos sobre presuntos nexos criminales deben entenderse como acusaciones, no como hechos judicialmente acreditados.



































