La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su confianza en que la relación diplomática con Perú pueda avanzar hacia una etapa de normalización, luego de un periodo marcado por tensiones políticas entre ambos países.

La mandataria señaló que México mantiene disposición para reconstruir los canales de diálogo con la nación sudamericana, aunque consideró necesario atender los temas pendientes que han generado diferencias entre ambos gobiernos.

El pronunciamiento ocurre tras la llegada de Keiko Fujimori a la escena política peruana, un cambio que abre la posibilidad de una nueva etapa en los vínculos bilaterales entre México y Perú.

Las relaciones entre México y Perú atravesaron una de sus mayores crisis recientes después de la salida del expresidente peruano Pedro Castillo en diciembre de 2022, cuando el gobierno mexicano cuestionó el proceso político que derivó en su destitución.

Posteriormente, la relación se deterioró por la decisión de México de otorgar protección diplomática a integrantes del entorno del exmandatario peruano, situación que generó reclamos por parte de las autoridades de Perú.

El conflicto provocó que ambos países redujeran el nivel de sus relaciones diplomáticas y mantuvieran una comunicación limitada durante varios meses.

Durante su mensaje, Sheinbaum también hizo referencia a la necesidad de atender el caso de una ex primera ministra peruana, cuya situación se convirtió en uno de los puntos de mayor controversia entre ambas naciones.

La presidenta mexicana sostuvo que cualquier avance en la relación debe darse mediante el diálogo y el respeto a la soberanía de cada país.

Asimismo, reiteró que México mantiene una postura de defensa del derecho internacional y de la solución pacífica de las diferencias.

Analistas consideran que un eventual acercamiento entre México y Perú dependerá de la voluntad política de ambas partes para superar las diferencias acumuladas y establecer una agenda común en temas económicos, comerciales y de cooperación regional.

México y Perú mantienen vínculos históricos en materia cultural y económica, por lo que la recuperación de la relación diplomática podría abrir nuevas oportunidades de colaboración.

Por ahora, el gobierno mexicano señaló que continuará observando la evolución política peruana y buscando condiciones para restablecer una relación basada en el diálogo.