La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tenga la facultad de “congelar” cuentas bancarias sin necesidad de una orden de un juez, como medida para prevenir el lavado de dinero. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que los empresarios y ciudadanos no deben temer abusos, ya que la UIF actuará dentro del marco legal y no perseguirá intereses políticos.
Sin embargo, esta decisión ha generado críticas de expertos y periodistas, quienes señalan que la medida podría representar un atropello a las libertades individuales, al restringir el acceso de los ciudadanos a su propio dinero sin supervisión judicial. Manuel López San Martín calificó esta práctica como un “grosero abuso de poder”.
La presidenta enfatizó que la medida busca proteger el sistema financiero y garantizar que no se utilicen recursos para actividades ilícitas, como el lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.
La UIF ya cuenta con mecanismos de supervisión y auditoría para asegurar que los congelamientos se realicen de manera transparente y conforme a la ley, aunque la controversia sobre la falta de orden judicial persiste entre especialistas y la sociedad.


































