La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la emisión de un decreto presidencial para consolidar el servicio universal de salud, con el objetivo de garantizar que toda la población pueda recibir atención médica sin importar su afiliación.

El decreto busca unificar los servicios del sistema público de salud, permitiendo que cualquier persona pueda atenderse en instituciones como el IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, independientemente de su derechohabiencia.

Entre los principales beneficios del programa destacan:

  • Acceso universal a servicios médicos en todo el país
  • Atención en cualquier institución pública, sin restricciones por afiliación
  • Credencial única de salud, que permitirá identificar a los pacientes dentro del sistema
  • Creación de un expediente clínico digital, accesible en distintas instituciones
  • Reducción de tiempos de espera y duplicidad de estudios

El proyecto contempla una credencialización nacional que abarcará a más de 130 millones de mexicanos, proceso que podría tardar más de un año en completarse.

Además, el gobierno federal prevé que los beneficios se reflejen plenamente a partir de 2027, cuando las instituciones de salud puedan compartir servicios de manera integral.

La estrategia también incluye el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, la contratación de más personal médico y la adquisición de equipo especializado para mejorar la atención.

Este decreto forma parte de una transformación más amplia del sistema sanitario en México, que busca eliminar barreras administrativas, ampliar la cobertura y garantizar atención médica gratuita y equitativa para toda la población.