La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que su gobierno evalúa otorgar mayores estímulos fiscales para que el precio del diésel pueda bajar aún más, ante el impacto al alza derivado de la situación internacional y el aumento en los costos del petróleo.
Sheinbaum explicó que el precio de este combustible ha subido en buena medida por el encarecimiento del petróleo a nivel global, consecuencia de la guerra en Medio Oriente y factores logísticos en los mercados energéticos. Por ello, el gobierno federal está considerando ampliar los apoyos fiscales para contener el incremento y aliviar a consumidores y al transporte.
Actualmente, existen acuerdos voluntarios con empresarios gasolineros para que el diésel no supere ciertos niveles de precio y se ha aplicado una reducción al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar el alza. Pese a ello, algunos analistas y revisiones de precios muestran que el costo del diésel sigue presionando al alza en varias regiones, lo que obliga a buscar mecanismos adicionales de apoyo.
Expertos han advertido que, aunque estos estímulos ayudan a contener temporalmente los precios de los combustibles, podrían generar presiones en las finanzas públicas si la guerra en el Medio Oriente y las variaciones del mercado petrolero se prolongan más tiempo.
La administración federal también ha reforzado la vigilancia sobre gasolineras para evitar aumentos injustificados en los precios de gasolina y diésel, y ha expresado que está abierta a hacer esfuerzos adicionales para compensar más el costo del diésel y proteger el bolsillo de los consumidores.


































