La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el país no debe ser utilizado como herramienta en el debate político de Estados Unidos, al rechazar intentos de actores extranjeros de influir en la agenda nacional con fines electorales.
Durante su posicionamiento, la mandataria subrayó que México no participará en disputas políticas externas y que tampoco permitirá intervenciones en sus propios procesos democráticos.
“No queremos ser piñata de nadie”, expresó Sheinbaum al referirse a las recientes declaraciones y señalamientos provenientes del entorno político estadounidense, los cuales, dijo, buscan incorporar a México en la discusión electoral rumbo a los próximos comicios en ese país.
La presidenta añadió que “no queremos que nos usen para la elección de allá ni que se metan en la elección de aquí. Cada quien decide en su territorio, somos naciones soberanas”, enfatizando el principio de respeto mutuo entre Estados.
Sheinbaum también precisó que la relación bilateral debe basarse en la cooperación y el respeto, no en la injerencia política.
“Colaborar, cooperar es una cosa, pero quien decide es el pueblo; no es la presidenta, es garantizar la soberanía de la nación”, señaló.
El mensaje ocurre en un contexto de tensión política entre México y Estados Unidos, marcado por debates en materia de seguridad, migración y declaraciones cruzadas entre funcionarios de ambos países.
Analistas consideran que este tipo de posicionamientos buscan reforzar el discurso de soberanía nacional frente a la presión política internacional, particularmente en periodos preelectorales en ambos países.
Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial del gobierno estadounidense respecto a las declaraciones de la mandataria mexicana.


































