La presidenta Claudia Sheinbaum acusó al gobierno de Estados Unidos de intentar debilitar y dividir a su administración mediante mensajes diferenciados hacia integrantes de su Gabinete de Seguridad, luego de los recientes elogios del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que este tipo de acciones forman parte de una estrategia de injerencia que, aseguró, busca generar diferencias entre los funcionarios mexicanos.

“Se toparon con pared”, afirmó Sheinbaum al señalar que no existe una división dentro de su equipo de seguridad y que las instituciones mantienen una coordinación estrecha.

La declaración ocurrió después de que Cole reconociera públicamente a García Harfuch como un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos durante una conferencia internacional sobre combate al narcotráfico realizada en Buenos Aires, Argentina.

Sheinbaum consideró que el hecho de que autoridades estadounidenses hablen favorablemente de algunos funcionarios mexicanos y cuestionen a otros pretende provocar una confrontación interna.

Aseguró que los principales integrantes del Gabinete de Seguridad —entre ellos los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina y García Harfuch— trabajan de manera coordinada y mantienen una relación de colaboración.

La presidenta también rechazó que exista una pugna entre grupos dentro de su administración y sostuvo que los resultados en materia de seguridad son una muestra de la coordinación entre las instituciones.

En su Segundo Informe de Gobierno, Sheinbaum destacó una reducción de 51 por ciento en los homicidios dolosos, resultado que atribuyó al trabajo conjunto del Gabinete de Seguridad y de la Fiscalía General de la República.

La mandataria también vinculó las declaraciones provenientes de Estados Unidos con intereses políticos y electorales de ese país.

Sheinbaum afirmó que históricamente autoridades estadounidenses han utilizado este tipo de estrategias para tratar de influir en los asuntos internos de otros gobiernos, particularmente cuando se trata de administraciones que defienden su soberanía.

En ese sentido, sostuvo que México continuará cooperando con Estados Unidos en materia de seguridad, pero bajo condiciones de respeto a la soberanía nacional.

La presidenta ha insistido en que la relación bilateral debe mantenerse mediante coordinación, diálogo y responsabilidad compartida, pero sin aceptar acciones que impliquen subordinación o intervención en las decisiones internas de México.

Por su parte, García Harfuch ha señalado que la cooperación internacional en materia de seguridad debe sustentarse en principios como la reciprocidad, la confianza mutua y el respeto pleno a la soberanía de cada país.