El Gobierno de México anunció un acuerdo con la banca y el sector gasolinero para modificar el esquema de cobros por pagos electrónicos en estaciones de servicio, con el objetivo de reducir costos operativos y, eventualmente, evitar presiones en el precio final de los combustibles.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, tras negociaciones con la Asociación de Bancos de México (ABM) y la Secretaría de Hacienda, se alcanzó un entendimiento para eliminar la llamada “cuota de intercambio”, uno de los principales componentes de las comisiones que se cobran por pagos con tarjeta de débito y crédito.

De acuerdo con lo planteado por el gobierno federal, esta medida busca que las gasolineras paguen menos por cada transacción electrónica, lo que permitiría mejorar sus márgenes sin trasladar costos adicionales al consumidor.

El acuerdo también contempla ajustes en el uso de vales y otros medios de pago utilizados en el sector energético, con la intención de incentivar las transacciones digitales y reducir el uso de efectivo en las estaciones de servicio.

Sheinbaum señaló que esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para contener la inflación en productos básicos, en la que el precio de los combustibles juega un papel clave debido a su impacto en el transporte y la cadena de distribución.

Autoridades financieras detallaron que el esquema será implementado de manera gradual y con supervisión para garantizar que los beneficios se reflejen en el consumidor final.