Ciudad de México; 9 de junio de 2026.- En medio de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la Secretaría de Educación Pública (SEP) consideró innecesarias las protestas del magisterio y llamó a privilegiar el diálogo para avanzar en sus demandas.

El titular de la SEP, Mario Delgado, señaló que existen canales abiertos de comunicación con los docentes disidentes, por lo que no se justifica recurrir a bloqueos o manifestaciones que afecten a terceros, especialmente en un contexto de alta tensión previo a eventos internacionales en el país.

El funcionario federal defendió que durante la actual administración se han impulsado mejoras en las condiciones laborales del magisterio, incluyendo incrementos salariales y cambios en los mecanismos de asignación de plazas, los cuales —aseguró— ahora son más transparentes y priorizan la antigüedad.

Asimismo, sostuvo que en comparación con administraciones anteriores, como la encabezada por Felipe Calderón, los docentes percibían menores ingresos y enfrentaban condiciones laborales más limitadas, por lo que insistió en que ha habido avances en beneficio del sector educativo.

Las declaraciones se dan en un contexto de creciente presión por parte de la CNTE, que mantiene protestas, bloqueos y amenazas de intensificar sus acciones en distintos puntos del país para exigir, entre otras demandas, la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y aumentos salariales significativos.

El conflicto ha escalado en los últimos días con movilizaciones en la Ciudad de México y otras entidades, donde el magisterio ha advertido que continuará con sus acciones hasta lograr una respuesta directa del gobierno federal.

Pese a ello, Delgado reiteró que la postura del gobierno es mantener el diálogo abierto y buscar acuerdos sin recurrir a la confrontación, al tiempo que insistió en que no es necesario realizar este tipo de manifestaciones.

Por su parte, la CNTE ha sostenido que las medidas implementadas hasta ahora son insuficientes y ha advertido que podría radicalizar sus protestas si no se atienden sus demandas centrales.

El conflicto entre autoridades educativas y el magisterio disidente se mantiene sin una solución inmediata, en medio de un escenario donde las negociaciones continúan, pero también crece la presión en las calles.