La Secretaría de Gobernación (Segob) precisó que los citatorios emitidos por la Fiscalía General de la República (FGR) a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, forman parte de diligencias ministeriales ordinarias y que ambos están siendo llamados exclusivamente en calidad de testigos.

De acuerdo con la dependencia federal, las comparecencias se enmarcan en dos investigaciones distintas que lleva a cabo la FGR: una relacionada con la presencia de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua, y otra vinculada a señalamientos provenientes de Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos nexos con el crimen organizado.

La Segob subrayó que estos procedimientos forman parte de las facultades legales de la Fiscalía y rechazó que exista algún componente político en las actuaciones, al tiempo que reiteró que se trata de entrevistas ministeriales para el esclarecimiento de hechos.

El pronunciamiento surge luego de que la FGR informara sobre la citación de diversas figuras públicas, lo que generó interpretaciones políticas en distintos sectores. Sin embargo, el gobierno federal enfatizó que el estatus de los llamados es estrictamente testimonial y no implica imputaciones ni responsabilidades penales.

En paralelo, la FGR mantiene abiertas ambas líneas de investigación y ha señalado que las entrevistas buscan recabar información para fortalecer las indagatorias en curso.