La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizó este viernes una movilización en Oaxaca ante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, para exigir atención a demandas que, de acuerdo con el magisterio, continúan sin una solución de fondo.
La protesta fue convocada por la dirigencia de la Sección 22 como una movilización emergente y forma parte de las acciones de seguimiento acordadas por la CNTE para mantener sus reclamos durante las actividades públicas de la mandataria.
El magisterio oaxaqueño sostiene que todavía existen pendientes relacionados con sus condiciones laborales y con las exigencias históricas de la organización, por lo que demandó la instalación de nuevas mesas de diálogo y respuestas concretas por parte del Gobierno federal.
La movilización ocurre después de que la Sección 22 y la presidenta Sheinbaum sostuvieran un primer encuentro formal en agosto, en el que se abordaron temas del sector educativo de Oaxaca y se establecieron compromisos para continuar el diálogo. Entre los acuerdos reportados entonces estuvieron nuevas plazas docentes, promociones y el pago de horas adeudadas.
Sin embargo, para la organización sindical varios de sus planteamientos centrales permanecen pendientes, por lo que decidió volver a manifestarse durante la presencia de la presidenta en la entidad.
La Sección 22 convocó a integrantes de los Valles Centrales y a representantes de otras regiones de Oaxaca para participar en las acciones de protesta. La convocatoria incluyó un posicionamiento político frente a la llegada de Sheinbaum a la capital del estado.
El conflicto magisterial también arrastra demandas de alcance nacional de la CNTE, entre ellas modificaciones al régimen de pensiones y asuntos relacionados con la estabilidad laboral y las condiciones de los trabajadores de la educación. La organización ha mantenido su estrategia de movilización y negociación para presionar por respuestas.
En junio pasado, las movilizaciones de la CNTE provocaron un paro que afectó a cientos de miles de estudiantes en distintas entidades, incluida Oaxaca, donde la suspensión de actividades escolares generó fuertes críticas y presiones para alcanzar acuerdos.
La nueva protesta coloca nuevamente frente a frente al Gobierno federal y a uno de los principales sectores disidentes del magisterio, mientras ambas partes mantienen abierto el diálogo para atender los pendientes educativos y laborales.


































