Estados Unidos ha retirado alrededor de 20 mil visas a conductores mexicanos de transporte de carga que operan en ese país, una medida que ha generado preocupación en el sector por su posible impacto en el comercio entre ambos países.

De acuerdo con la información difundida este viernes, entre las razones señaladas para la cancelación de visas se encuentran presuntas violaciones a las reglas de transporte, como no contar con el conocimiento suficiente del idioma inglés y realizar cabotaje, es decir, transportar mercancías entre puntos dentro de Estados Unidos sin que corresponda a una operación internacional autorizada.

El retiro de documentos ha afectado a operadores mexicanos que habitualmente cruzan la frontera para trasladar mercancías. En la zona de Ciudad Juárez-El Paso, por ejemplo, se reporta el cruce de alrededor de 3 mil 800 camiones de carga diariamente, principalmente para movilizar productos relacionados con la industria maquiladora.

La situación también ha provocado incertidumbre entre los propios transportistas. Algunos operadores consultados señalaron que consideran que las medidas están dirigidas principalmente a quienes incurren en prácticas como el cabotaje, mientras que quienes cumplen con los procedimientos habituales esperan no verse afectados.

El retiro de las visas forma parte de una política de mayor vigilancia sobre los conductores extranjeros que trabajan en territorio estadounidense. El sector mexicano ya había advertido desde junio que 20 mil operadores mexicanos habían perdido sus visas de trabajo, lo que, según la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), se sumaba a la escasez de conductores en América del Norte.

La medida adquiere relevancia por el papel que desempeñan los transportistas mexicanos en las cadenas de suministro entre México y Estados Unidos, particularmente en las regiones fronterizas donde existe un intenso intercambio de mercancías.

El endurecimiento de los controles ocurre mientras el gobierno del presidente Donald Trump mantiene una política migratoria y de vigilancia más estricta. En otros ámbitos, su administración también ha reforzado los procesos de revisión relacionados con visas y entrada al país.

Para los transportistas mexicanos, uno de los principales puntos de preocupación es que nuevas cancelaciones puedan generar afectaciones en las operaciones de comercio transfronterizo y aumentar la presión sobre un sector que ya enfrenta falta de operadores.

Hasta ahora, las autoridades estadounidenses han señalado incumplimientos de las normas como parte de las causas de las cancelaciones, por lo que cada caso deberá analizarse de acuerdo con las condiciones específicas de la visa y las actividades realizadas por el conductor.