El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, defendió la soberanía del país y afirmó que las decisiones nacionales deben tomarse desde territorio español, al lanzar un mensaje contra la influencia que, según señaló, ejercen dirigentes y grupos de poder extranjeros sobre los movimientos de ultraderecha.

“España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv, por supuesto no desde Moscú o Buenos Aires”, declaró este lunes 2 de noviembre durante su participación en el foro internacional World in Progress (WIP), celebrado en Barcelona.

En su intervención, titulada “Repensar Europa”, Sánchez sostuvo que la ultraderecha europea está vinculada con dirigentes y oligarcas extranjeros que, afirmó, financian estos movimientos e influyen en sus agendas políticas. También advirtió que esa estrategia trasciende fronteras y busca debilitar a Europa desde dentro.

El mandatario español dirigió parte de sus críticas a la relación entre los partidos tradicionales de derecha y las fuerzas ultraderechistas. Aseguró que estas últimas consolidan sus posiciones cuando los partidos conservadores establecen alianzas con ellas y normalizan sus discursos.

Como contraste, mencionó a dirigentes europeos como Donald Tusk, de Polonia, y Friedrich Merz, de Alemania, a quienes atribuyó la decisión de mantener límites frente a determinadas fuerzas políticas.

Sánchez también señaló el papel de las plataformas digitales en la difusión de estos discursos. Consideró que el diseño de los algoritmos, la falta de transparencia y el uso de inteligencia artificial pueden favorecer determinados tipos de debate sobre otros, con efectos en la conversación pública y política.

Durante su intervención, el presidente identificó tres grandes desafíos para Europa: la guerra en Ucrania, la competencia entre China y Estados Unidos y las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.

Ante ese escenario, llamó a fortalecer la unidad de la Unión Europea y su capacidad para responder a las amenazas internacionales. Sostuvo que el continente no está en decadencia y defendió su papel en la protección de los derechos humanos, la democracia y la cohesión social.

“Frente a quienes quieren menos Europa, nuestra respuesta tiene que ser inevitablemente mucha más Europa”, expresó.

El mandatario también abordó la situación económica de España y defendió el desempeño del país frente a otras economías europeas. Sin embargo, reconoció que la vivienda continúa siendo uno de los principales problemas pendientes y respaldó la intervención pública en ese mercado.

El foro World in Progress Barcelona 2026, organizado por el Grupo PRISA, se celebra los días 2 y 3 de noviembre en el Palacio de Congresos de Cataluña, con la participación de representantes políticos, empresariales, académicos y sociales para debatir sobre los cambios geopolíticos, económicos y tecnológicos.