Rubén Rocha Moya retomó este viernes 21 de agosto el ejercicio de la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo en medio de señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
El mandatario sinaloense anunció su regreso mediante un mensaje difundido en redes sociales, en el que afirmó que decidió reincorporarse a sus funciones constitucionales después de ponerse a disposición de las autoridades mexicanas para que se investigaran las acusaciones en su contra.
Rocha Moya sostuvo que la investigación realizada en México no encontró elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal y reiteró que es inocente de los señalamientos estadounidenses.
El gobernador solicitó licencia temporal el pasado 1 de mayo, después de que autoridades estadounidenses formularan acusaciones que lo relacionaban presuntamente con integrantes del Cártel de Sinaloa.
Durante ese periodo, el Congreso estatal dejó el Poder Ejecutivo en manos de un gobernador interino, mientras Rocha Moya enfrentaba el proceso de investigación en México y mantenía su postura de rechazo a las acusaciones.
Al anunciar su regreso, el morenista señaló que la licencia tuvo como propósito facilitar las investigaciones y afirmó que durante los 112 días que permaneció separado del cargo estuvo disponible ante el sistema de justicia mexicano.
El caso comenzó a generar una fuerte tensión política entre México y Estados Unidos luego de que fiscales estadounidenses incluyeran a Rocha Moya entre un grupo de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntamente colaborar con una facción del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con las acusaciones estadounidenses, la presunta estructura habría facilitado actividades de tráfico de drogas a cambio de sobornos y respaldo político. Rocha Moya ha rechazado de manera reiterada esas imputaciones y las ha calificado como acusaciones sin sustento.
La situación también colocó al gobierno mexicano ante la solicitud estadounidense de actuar contra el mandatario. Sin embargo, la Fiscalía General de la República sostuvo que no contaba con elementos suficientes para proceder en su contra. La presidenta Claudia Sheinbaum también había señalado previamente que Estados Unidos no había entregado pruebas que sustentaran las acusaciones.
En su mensaje de regreso, el gobernador aseguró que la investigación permitió confirmar que no existen elementos que acrediten su participación en alguna conducta delictiva.
También afirmó que retomará sus responsabilidades para cumplir con el mandato constitucional que recibió de los ciudadanos de Sinaloa, cuyo periodo concluye el 31 de octubre de 2027.
El mandatario regresó este viernes al Palacio de Gobierno de Sinaloa, en Culiacán. Su reincorporación ocurre mientras continúan las repercusiones políticas de las acusaciones estadounidenses y en un contexto de tensión entre ambos países por asuntos relacionados con seguridad y combate al crimen organizado.
El regreso de Rocha Moya no elimina los señalamientos formulados en Estados Unidos, pero sí marca el cierre de la licencia temporal que solicitó para facilitar las investigaciones en México. Por ahora, el gobernador mantiene su postura de que las acusaciones carecen de sustento y que no existe responsabilidad penal acreditada en su contra.


































