El Gobierno de México expresó su desacuerdo con la decisión de Estados Unidos de trasladar a connacionales deportados hacia terceros países antes de su ingreso al territorio mexicano.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que el tema fue planteado al embajador estadounidense Ronald Johnson durante una reunión en la Secretaría de Gobernación, en la que también se revisaron asuntos de la agenda bilateral y los mecanismos de cooperación entre ambos países.
Rodríguez explicó que México respeta las decisiones que adopten otros gobiernos en materia migratoria, pero sostuvo que no comparte que ciudadanos mexicanos sean enviados primero a otros países y posteriormente trasladados a México.
La funcionaria señaló que existen mecanismos acordados para que los mexicanos deportados desde Estados Unidos sean recibidos directamente en territorio nacional, tanto a través de aeropuertos como de los cruces de la frontera norte.
Mexicanos han sido enviados a Guatemala, Honduras y Costa Rica
De acuerdo con la información presentada por la titular de Gobernación, algunos connacionales han sido trasladados desde Estados Unidos hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica antes de llegar a México. El Gobierno mexicano pidió que esta práctica no continúe y que se mantenga el esquema de recepción directa.
El caso de Guatemala ha cobrado particular relevancia. Reportes recientes indican que ese país ha recibido a más de 2 mil mexicanos deportados durante 2026. Las autoridades guatemaltecas han señalado que los connacionales permanecen ahí únicamente de manera temporal y posteriormente son enviados a México.
La postura mexicana es que los ciudadanos deportados deben regresar directamente a su país, sin ser trasladados previamente a naciones que no son su destino final.
La posición del Gobierno federal se enmarca en la estrategia “México Te Abraza”, mediante la cual se brinda atención a mexicanos repatriados desde Estados Unidos.
El programa contempla servicios de alimentación, orientación jurídica, atención médica y psicológica, traslado hacia las comunidades de origen y apoyos económicos para facilitar el regreso de los connacionales. Hasta mediados de agosto, el Gobierno federal reportaba más de 271 mil mexicanos repatriados desde Estados Unidos y más de 1.5 millones de servicios otorgados dentro de la estrategia.
Rodríguez sostuvo que México cuenta con infraestructura y mecanismos para recibir directamente a sus ciudadanos, por lo que insistió en que no es necesario que sean enviados previamente a otros países.
Durante el encuentro con Johnson, la funcionaria y el diplomático estadounidense también abordaron la disminución de los flujos migratorios irregulares hacia Estados Unidos.
Según lo expuesto por Rodríguez, este flujo —que incluye tanto a mexicanos como a personas de otras nacionalidades— se ha reducido de manera significativa, mientras ambos gobiernos mantienen la cooperación en materia migratoria.
La reunión ocurre en un momento en que México y Estados Unidos mantienen una agenda bilateral amplia, con temas migratorios, de seguridad y comercio sobre la mesa. Pese a las diferencias en torno al traslado de mexicanos deportados, ambas partes mantienen abiertos los canales de diálogo.
La Secretaría de Gobernación adelantó que continuarán las conversaciones con el embajador Johnson y su equipo para dar seguimiento a los asuntos de la relación bilateral.


































