El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó la estrategia de ambos países para golpear las estructuras financieras del crimen organizado y afirmó que una de las principales vías para debilitar a los cárteles es afectar los recursos que sostienen sus operaciones.

El pronunciamiento del diplomático ocurrió después de que autoridades estadounidenses informaran la acusación contra un hombre señalado de utilizar su trabajo en una empresa de transferencias de dinero en Minnesota para presuntamente mover ganancias del narcotráfico en favor del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con la acusación presentada en Estados Unidos, el empleado habría procesado al menos 750 mil dólares en transferencias relacionadas con recursos ilícitos durante un periodo de aproximadamente tres años.

La investigación señala que las operaciones se realizaban mediante múltiples transferencias por cantidades inferiores a mil dólares, con el propósito de evitar controles de identificación y generar alertas en el sistema financiero.

Las autoridades estadounidenses también sostienen que se utilizaron nombres falsos y firmas presuntamente falsificadas para facilitar el movimiento de los recursos hacia beneficiarios en México.

El acusado fue detenido el 24 de agosto por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y posteriormente compareció ante un juez federal en Minneapolis. Enfrenta un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero y, al tratarse de una acusación formal, se mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.

Johnson destacó el caso como parte de una estrategia más amplia para desmantelar las redes financieras que permiten a las organizaciones criminales mantener sus operaciones.

El embajador sostuvo que la persecución no debe concentrarse únicamente en quienes realizan actividades delictivas directamente, sino también en los facilitadores que permiten movilizar y ocultar las ganancias obtenidas ilegalmente.

La postura del diplomático ocurre en medio del fortalecimiento de la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir al CJNG, organización que ha sido objeto de investigaciones, sanciones y acusaciones en ambos países.

En las últimas semanas, Washington ha intensificado las acciones contra integrantes y redes relacionadas con el grupo criminal, mientras autoridades mexicanas han realizado operativos dirigidos contra sus estructuras operativas y financieras.

La estrategia binacional contempla el intercambio de información y el seguimiento de operaciones financieras relacionadas con presuntas actividades de lavado de dinero, con el objetivo de afectar la capacidad económica de las organizaciones criminales.

Johnson insistió en que el debilitamiento de las fuentes de financiamiento puede representar un golpe importante para los grupos delictivos, al limitar los recursos que utilizan para mantener sus redes y actividades.