En su primera gira de trabajo por Sinaloa como coordinadora estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena, Imelda Castro evitó pronunciarse de manera directa sobre su relación política con Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia, quien atraviesa una crisis política derivada de señalamientos formulados en su contra en Estados Unidos.
Durante una conferencia de prensa, Castro fue cuestionada sobre si marcaría un deslinde respecto de Rocha Moya, pero optó por no profundizar en el tema y centró sus declaraciones en la nueva etapa que Morena busca impulsar en Sinaloa.
La postura ocurre apenas unos días después de que Castro fuera designada para encabezar la estructura estatal de Morena rumbo al proceso electoral de 2027, decisión que la coloca como uno de los principales perfiles del partido para buscar la gubernatura.
La relación política entre Castro y Rocha Moya se remonta a 2018, cuando ambos llegaron al Senado como candidatos de Morena. Posteriormente, Castro respaldó la candidatura de Rocha a la gubernatura de Sinaloa en 2021; sin embargo, en los últimos meses la senadora con licencia ha marcado diferencias con algunas decisiones del mandatario.
En particular, Castro cuestionó el intento de Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura en agosto, luego de que el mandatario anunciara su regreso al cargo y posteriormente solicitara nuevamente licencia ante la presión política dentro de Morena.
El gobernador con licencia enfrenta además señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa, acusaciones que ha rechazado y que sostiene tienen una motivación política. En México permanecen abiertas investigaciones relacionadas con el caso.
Castro, por su parte, ha insistido en que cada persona debe responder por sus propias decisiones y ha rechazado las versiones que buscan colocarla dentro de un grupo político ligado a Rocha Moya.
Su llegada a la coordinación estatal ocurre en un momento de reacomodo dentro de Morena en Sinaloa. La crisis alrededor de Rocha Moya y su salida nuevamente del gobierno estatal han obligado al partido a redefinir su estructura rumbo a 2027.
Aunque su designación no representa por sí misma una candidatura formal, Castro se perfila como una de las figuras centrales de Morena para el próximo proceso electoral, en un escenario en el que el partido busca distanciarse de la crisis política que ha marcado al estado durante los últimos meses.
Durante su gira, la coordinadora estatal evitó convertir el encuentro con medios en un nuevo episodio de confrontación alrededor de Rocha Moya y llamó a concentrarse en el proyecto político de Morena para Sinaloa.


































