El economista Roberto Lazzeri, propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum como próximo embajador de México en Estados Unidos, rechazó que exista un conflicto de interés derivado de su participación en empresas con sede en ese país.
El actual director de Nacional Financiera (Nafin) y Bancomext respondió a los señalamientos surgidos en días recientes, asegurando que ninguna de las compañías en las que ha tenido participación mantiene relación económica con el gobierno federal ni le ha generado ingresos desde 2020.
A través de un posicionamiento público, explicó que sus inversiones corresponden a industrias creativas binacionales y que ya se encuentra en proceso de desinversión, además de que una de estas participaciones ya fue concluida.
El caso ha generado debate debido a que especialistas y analistas han señalado que la participación en empresas en Estados Unidos podría representar un posible conflicto bajo estándares internacionales, como la Convención de Viena, que limita actividades comerciales de diplomáticos en el país donde son asignados.
Además, el perfil de Lazzeri ha sido cuestionado por su falta de experiencia diplomática, al provenir principalmente del sector financiero, donde ha ocupado cargos estratégicos en la Secretaría de Hacienda y en instituciones de desarrollo.
Su nombramiento aún deberá ser ratificado por el Senado mexicano y recibir el beneplácito del gobierno de Estados Unidos, en un contexto clave para la relación bilateral en temas económicos, comerciales y de seguridad.


































