El exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, tuvo un cambio en su medida cautelar dentro del proceso que enfrenta por el caso Ayotzinapa, luego de que se le retirara el beneficio de prisión domiciliaria.

De acuerdo con la resolución judicial, el exfuncionario continuará su proceso en libertad condicionada, pero bajo estrictas medidas de control, entre ellas el uso de un brazalete electrónico para su localización permanente.

La decisión forma parte del seguimiento legal por su presunta responsabilidad en delitos como desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia, relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.

Murillo Karam, quien fue titular de la entonces Procuraduría General de la República durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, ha sido una de las figuras centrales en el caso debido a su papel en la construcción de la llamada “verdad histórica”, versión oficial que posteriormente fue cuestionada y desmentida por diversas investigaciones.

El exfuncionario había obtenido previamente el beneficio de prisión domiciliaria por motivos de salud, luego de permanecer internado en instalaciones médicas del sistema penitenciario. Sin embargo, con esta nueva determinación judicial, se modifican las condiciones bajo las cuales enfrentará el proceso penal.

El caso Ayotzinapa sigue siendo uno de los más sensibles en México, tanto por la desaparición de los estudiantes como por las irregularidades señaladas en las investigaciones iniciales, lo que mantiene bajo escrutinio a las autoridades y a los implicados.