En el municipio de Escuinapa, la corporación de Seguridad Pública enfrenta una crisis tras la renuncia de decenas de elementos luego del asesinato de un agente, hecho que se suma a una serie de ataques recientes contra policías en la región.
De acuerdo con información periodística, al menos 30 elementos —y en algunos reportes hasta 32— presentaron su baja voluntaria o iniciaron procesos de separación del cargo, en medio de un clima de temor e incertidumbre dentro de la corporación municipal.
La salida masiva de policías ocurre tras una escalada de violencia en el municipio, donde en un corto periodo han sido asesinados varios elementos de seguridad, lo que ha generado protestas internas y la exigencia de mayores garantías de protección para continuar en funciones.
La situación ha provocado además afectaciones operativas en la policía municipal, que enfrenta una reducción importante de su estado de fuerza, lo que obliga a mantener operativos limitados mientras se analiza la respuesta de las autoridades estatales y federales.
Este episodio se suma a la crisis de seguridad que vive el estado de Sinaloa, donde distintas corporaciones municipales han reportado presión, ataques y renuncias en medio de la violencia vinculada al crimen organizado.
Autoridades locales han reconocido la gravedad del escenario y el impacto que estos hechos tienen en la capacidad operativa de la policía municipal, en un contexto de alta tensión en la región sur de la entidad.


































