La Universidad de Sonora retomó actividades este viernes luego de que el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Unison (STEUS) acordó levantar la huelga que mantuvo paralizadas las instalaciones durante 22 días.
Desde las 7:00 de la mañana estudiantes, personal administrativo y docentes comenzaron a reincorporarse a las actividades académicas y laborales en los distintos campus de la máxima casa de estudios del estado.
El fin del paro ocurrió después de que trabajadores sindicalizados aprobaron la más reciente propuesta presentada por autoridades universitarias en una votación donde participaron más de mil 400 agremiados.
Entre los acuerdos aceptados se encuentran aumentos salariales diferenciados, mejoras en prestaciones y el pago íntegro de salarios caídos durante el periodo de huelga. También se contemplan pagos retroactivos y apoyos adicionales para trabajadores de menores niveles salariales.
Tras el levantamiento de las banderas rojinegras, autoridades universitarias informaron que en los próximos días se anunciarán ajustes al calendario escolar para evitar afectaciones mayores al semestre y reorganizar las actividades académicas suspendidas.
Sin embargo, aunque el conflicto con el STEUS quedó resuelto, la incertidumbre todavía no desaparece completamente dentro de la universidad, ya que el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) mantiene vigente la posibilidad de estallar huelga el próximo 14 de mayo.
El sindicato académico ha señalado que las propuestas presentadas por la universidad continúan siendo insuficientes y ha advertido que las negociaciones todavía no alcanzan acuerdos definitivos en temas salariales y contractuales.
Durante las semanas recientes, integrantes del STAUS realizaron manifestaciones y cierres simbólicos para exigir avances en las mesas de negociación, además de advertir sobre posibles afectaciones al ciclo escolar si no se alcanzan acuerdos.
El regreso a clases representa un alivio para miles de estudiantes sonorenses que permanecían en incertidumbre tras casi tres semanas de suspensión de actividades, aunque ahora la atención se mantiene puesta en las negociaciones con el gremio académico.


































