Una compleja red de evasión fiscal conocida como “El Caballito” logró emitir facturas falsas por más de 12 mil millones de pesos mediante un esquema estructurado que involucraba empresas fachada, despachos contables y operaciones simuladas en varios estados del país.

De acuerdo con investigaciones federales, esta organización criminal operó durante al menos tres años ofreciendo a empresas reales mecanismos para reducir artificialmente su carga tributaria a través de comprobantes fiscales por operaciones inexistentes.

El modelo consistía en acercarse a compañías formales y ofrecerles servicios de “ingeniería fiscal”, mediante los cuales se generaban facturas falsas respaldadas por empresas fantasma. Estas entidades recibían el dinero y posteriormente lo redistribuían bajo conceptos ficticios, dificultando rastrear su origen y evitando el pago de impuestos.

Las autoridades identificaron que la red utilizaba al menos 15 empresas y asociaciones civiles como fachada, con domicilios fiscales en estados como Jalisco, Michoacán, Sonora, Sinaloa y Quintana Roo, lo que evidencia un esquema de operación a nivel nacional.

El monto total de las operaciones simuladas supera los 12 mil millones de pesos, una cifra que, según estimaciones oficiales, equivale a una parte significativa del presupuesto anual de algunas entidades del país.

El esquema permitía no solo la evasión fiscal, sino también el lavado de dinero, al generar flujos financieros con apariencia legal que regresaban a los beneficiarios finales.

Como parte del operativo para desmantelar la red, la Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó cateos en múltiples estados y logró la detención de ocho presuntos integrantes, entre ellos quienes serían los líderes de la organización.

Durante las acciones, las autoridades aseguraron inmuebles, vehículos y dinero en efectivo en diversas divisas, lo que refuerza la magnitud del esquema financiero ilícito.

Las investigaciones continúan para identificar a las empresas que habrían participado en el esquema y determinar el alcance total del daño a la hacienda pública.

El caso de “El Caballito” expone la sofisticación de las redes de evasión fiscal en México, así como los retos que enfrentan las autoridades para detectar y sancionar este tipo de delitos financieros que impactan directamente en los ingresos del Estado.