Más de 800 toneladas de hidrocarburo han sido recolectadas tras el derrame registrado en el Golfo de México, mientras autoridades mantienen operativos de limpieza y monitoreo en decenas de playas afectadas.

De acuerdo con reportes oficiales, las labores han permitido recuperar cerca de 889 toneladas de crudo, como parte de un despliegue interinstitucional en el que participan dependencias federales, personal de Marina y Petróleos Mexicanos (Pemex). 

Las acciones incluyen la instalación de barreras de contención, recorridos terrestres y marítimos, así como sobrevuelos de reconocimiento en zonas como Cantarell. En total, se han realizado cientos de inspecciones a lo largo de más de 600 kilómetros de litoral.

Además, las autoridades informaron que el monitoreo continúa en al menos 48 playas, aunque en varias de ellas ya no se reporta presencia de hidrocarburo gracias a los trabajos de limpieza intensiva. 

Hasta el momento, el origen del derrame no ha sido determinado con certeza. El gobierno federal ha planteado distintas hipótesis, entre ellas un vertido ilícito desde embarcaciones y emanaciones naturales en el lecho marino.

Sin embargo, especialistas han puesto en duda estas versiones y señalan que el tipo de contaminación observada podría estar más relacionada con fallas en infraestructura petrolera. 

El derrame ha impactado cientos de kilómetros de costa en estados como Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, afectando ecosistemas y actividades económicas como la pesca.

Mientras continúan las labores de limpieza, autoridades mantienen vigilancia permanente ante posibles nuevos arribos de hidrocarburo en playas del Golfo.