Ocho elementos de la Policía Municipal de Manzanillo, Colima, fueron vinculados a proceso por su presunta colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un caso que evidencia la infiltración del crimen organizado en corporaciones de seguridad local.

De acuerdo con reportes oficiales y medios nacionales, los agentes fueron detenidos tras la ejecución de órdenes de aprehensión autorizadas por un juez, acusados de delitos como uso indebido de información y asociación delictuosa.

Las investigaciones señalan que los policías habrían filtrado información estratégica sobre operativos y actividades de seguridad a integrantes del CJNG, incluso mediante plataformas de mensajería cifrada, lo que facilitaba las operaciones del grupo criminal.

Las detenciones se realizaron en un operativo conjunto en el que participaron autoridades estatales y federales, incluyendo fuerzas armadas, como parte de una estrategia para combatir la infiltración del crimen organizado en instituciones públicas.

Este caso forma parte de un contexto más amplio de violencia e influencia criminal en el estado de Colima, particularmente en el puerto de Manzanillo, considerado un punto estratégico para el tráfico de drogas y precursores químicos.

Además, las autoridades confirmaron que los agentes fueron separados de sus cargos y enfrentarán el proceso judicial correspondiente, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la red de complicidad dentro de la corporación.

El caso ha encendido alertas sobre la vulnerabilidad de las policías municipales frente al crimen organizado, así como la necesidad de fortalecer los controles internos y mecanismos de supervisión en cuerpos de seguridad.