El Pentágono lanzó duras críticas contra países europeos por su postura frente a la crisis en el Estrecho de Ormuz, en medio del conflicto con Irán y el bloqueo de una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, cuestionó la falta de participación activa de Europa en las acciones para reabrir el paso marítimo, al señalar que durante décadas los aliados se han beneficiado de la protección estadounidense sin asumir responsabilidades proporcionales.
Durante una conferencia, el funcionario afirmó que la crisis en Ormuz afecta más directamente a Europa que a Estados Unidos, debido a la alta dependencia energética del continente respecto al petróleo y gas provenientes del Golfo Pérsico.
En ese contexto, lanzó un mensaje directo a los gobiernos europeos al sugerir que deberían involucrarse de forma más activa en lugar de limitarse a reuniones diplomáticas. “Necesitan el estrecho de Ormuz mucho más que nosotros”, advirtió, al tiempo que insistió en que esta no debería ser una responsabilidad exclusiva de Washington.
Las declaraciones ocurren en medio del aumento de tensiones geopolíticas tras el bloqueo del estrecho, una vía clave por la que transita una parte significativa del comercio mundial de energía, lo que ha generado preocupación por el impacto económico global.
Además, el endurecimiento del discurso estadounidense coincide con fricciones dentro de la OTAN, luego de que algunos países europeos se negaran a involucrarse directamente en acciones militares relacionadas con el conflicto con Irán.
La crisis en Ormuz ha elevado la presión sobre los aliados occidentales, en un escenario donde Estados Unidos busca mayor compromiso internacional para garantizar la seguridad marítima y evitar una mayor afectación al suministro energético global.


































