Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que el derrame de hidrocarburo registrado en el Golfo de México tuvo su origen en una fuga detectada en un ducto de la empresa, lo que confirma la causa del incidente que ha afectado la costa del sureste del país.
De acuerdo con la información oficial, la fuga se registró en instalaciones de la petrolera en la Sonda de Campeche, en una zona operada por Pemex, donde se transporta crudo a través de infraestructura submarina hacia centros de procesamiento.
El reconocimiento ocurre luego de semanas de señalamientos por parte de organizaciones ambientalistas y análisis satelitales que apuntaban a un posible origen en el ducto “Old AK C”, en el complejo Cantarell, así como a la operación de embarcaciones de mantenimiento en la zona.
El derrame ha generado afectaciones en ecosistemas marinos y zonas costeras de estados como Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, donde comunidades pesqueras han reportado impactos en sus actividades económicas.
En un inicio, autoridades habían manejado distintas hipótesis sobre el origen del hidrocarburo, incluyendo posibles emanaciones naturales o fugas en embarcaciones, sin confirmar responsabilidad directa de instalaciones terrestres o marinas.
Sin embargo, el nuevo posicionamiento de Pemex establece que la contingencia sí está vinculada a una fuga en su infraestructura, por lo que se revisan los protocolos de reparación, monitoreo y respuesta ante emergencias.
Hasta el momento, no se ha detallado el volumen total del hidrocarburo derramado ni el alcance final de las afectaciones ambientales, mientras continúan las labores de contención y evaluación en la zona.


































