La suspensión de actividades se extiende en varios estados mientras continúan las protestas del magisterio

El paro nacional convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha dejado sin clases a más de 1.5 millones de estudiantes en el país, en medio de una escalada de movilizaciones y protestas del magisterio.

La suspensión de actividades afecta principalmente a escuelas de educación básica en diversas entidades donde la Coordinadora mantiene presencia activa, generando un impacto directo en alumnos, padres de familia y el desarrollo del ciclo escolar.

Desde el inicio del paro, el pasado 1 de junio, maestros han mantenido marchas, bloqueos y plantones en distintas ciudades, incluida la Ciudad de México, como parte de su estrategia de presión hacia el gobierno federal.

Las protestas forman parte de una exigencia más amplia que incluye la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales y cambios en el sistema de pensiones, demandas que el magisterio considera pendientes de solución.

Además del impacto educativo, las movilizaciones han generado afectaciones en la movilidad y en la actividad económica de distintas regiones, debido a bloqueos en vialidades y concentraciones en puntos clave.

El paro, de carácter indefinido, podría prolongarse durante días o semanas, dependiendo de los avances en las negociaciones entre la CNTE y el gobierno federal, lo que mantiene en incertidumbre a millones de estudiantes que permanecen fuera de las aulas.

En paralelo, el conflicto ha escalado a nivel nacional con protestas en al menos 10 estados y una creciente presión política en medio de la falta de acuerdos, lo que perfila uno de los movimientos magisteriales más significativos en los últimos años.