La detención del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui, provocó una confrontación política dentro del Partido Acción Nacional (PAN), luego de que familiares, su abogado y simpatizantes acusaran a la gobernadora María Eugenia Campos de haberlo traicionado. En paralelo, un juez de control determinó que el exfuncionario podía enfrentar en libertad el proceso penal que se le sigue en el fuero estatal.

Las críticas contra la mandataria surgieron después de la detención de Jáuregui, relacionada con las presuntas irregularidades en un operativo contra un laboratorio clandestino en la Sierra Tarahumara, en el que participaron agentes estadounidenses y que terminó con la muerte de dos de ellos y dos funcionarios de Chihuahua.

Luis Villegas Montes, abogado del exfiscal, acusó públicamente a Campos de traicionar a quien fue uno de sus colaboradores cercanos. Angélica Moreno, esposa de Jáuregui, también cuestionó la actuación de la gobernadora y calificó la detención como injustificada.

La inconformidad se extendió a militantes y figuras del panismo chihuahuense, algunos de los cuales se manifestaron para respaldar al exfiscal y cuestionar la actuación de las autoridades estatales. Entre las versiones planteadas por sus allegados está la posibilidad de que el caso tenga implicaciones políticas rumbo a las elecciones de 2027; esa interpretación corresponde a sus acusaciones y no constituye un hecho probado.

En el ámbito judicial, el juez de control Luis Alberto Simental rechazó imponer prisión preventiva a Jáuregui por los delitos estatales de ejercicio ilegal del servicio público y coalición. En su resolución, estableció medidas cautelares para garantizar que el exfuncionario comparezca ante las autoridades durante el proceso.

Entre las condiciones impuestas se encuentran acudir periódicamente a firmar ante el tribunal, entregar su pasaporte y visa estadounidense y abstenerse de acercarse a los testigos relacionados con la investigación.

Sin embargo, la resolución estatal no significó que Jáuregui quedara en libertad de manera definitiva. La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó una orden de aprehensión federal por la posible comisión del delito de traición a la patria, vinculada con la presunta participación irregular de agentes estadounidenses en el operativo antidrogas. Por esa causa federal, el exfiscal quedó bajo custodia y fue trasladado al penal del Altiplano, en el Estado de México.

El caso tiene su origen en el operativo realizado en abril en la comunidad de El Pinal, en la Sierra Tarahumara. Las autoridades federales investigan si hubo autorización legal para que agentes extranjeros participaran directamente en acciones operativas dentro de territorio mexicano y si las instancias correspondientes fueron informadas de manera adecuada.

La controversia ha abierto un frente político para el PAN en Chihuahua, donde la relación entre Campos y Jáuregui —quien había sido considerado una figura cercana a la gobernadora— quedó marcada por las acusaciones cruzadas y las investigaciones judiciales.

La audiencia para determinar si Jáuregui será vinculado a proceso por los delitos estatales fue programada para el jueves 22 de octubre. Mientras tanto, la investigación federal continúa por separado y las acusaciones contra el exfiscal deberán resolverse ante las instancias judiciales correspondientes.