La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que esté en duda la permanencia de Zoé Robledo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pese a las protestas de trabajadores que exigen mejores condiciones laborales y un incremento salarial.

La mandataria afirmó que el director general del Seguro Social tiene la encomienda de elaborar la mejor propuesta posible para atender las demandas del personal, en medio de las inconformidades que han derivado en movilizaciones y anuncios de nuevas acciones de protesta.

Sheinbaum sostuvo que Robledo continúa al frente del instituto y que la prioridad es encontrar una alternativa que permita responder a las exigencias de los trabajadores dentro de las posibilidades presupuestales del gobierno.

Las manifestaciones han sido impulsadas por empleados inconformes con el aumento salarial planteado y con otros aspectos de sus condiciones laborales. Entre sus demandas se encuentran mejoras económicas y respuestas a los problemas que, aseguran, enfrentan en sus centros de trabajo.

La postura presidencial ocurre mientras los trabajadores mantienen sus reclamos y preparan nuevas acciones para hacer visibles sus exigencias. El conflicto también ha abierto cuestionamientos sobre la representación sindical y la atención que reciben las peticiones del personal.

Por ahora, Sheinbaum descartó cambios en la dirección del IMSS y señaló que Robledo debe concentrarse en presentar una propuesta que permita avanzar en la atención de las demandas laborales.