El Partido Acción Nacional (PAN) cerró filas en respaldo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, en medio de la polémica por la muerte de dos agentes estadounidenses —presuntamente de la CIA— ocurrida tras un operativo contra el narcotráfico en la entidad.

La dirigencia panista expresó su apoyo a la mandataria estatal y rechazó las críticas en su contra, al considerar que forman parte de una politización del caso, en un contexto de confrontación entre el gobierno estatal y autoridades federales.

El caso se originó tras la muerte de cuatro personas —dos estadounidenses y dos agentes mexicanos— en un accidente carretero ocurrido después de un operativo contra laboratorios clandestinos en la sierra de Chihuahua, lo que desató cuestionamientos sobre la presencia de agentes extranjeros en tareas de seguridad sin autorización federal.

A raíz del incidente, el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum abrió una investigación para determinar si hubo violaciones a la Ley de Seguridad Nacional, al no haberse notificado la participación de personal extranjero en el operativo.

La situación generó tensiones políticas, ya que legisladores y actores de Morena han exigido explicaciones a la administración estatal, mientras el PAN acusa que estos señalamientos buscan debilitar a la gobernadora.

En este contexto, el partido reiteró su respaldo a Campos y defendió la estrategia de seguridad en Chihuahua, subrayando que la colaboración internacional debe analizarse con responsabilidad y sin sesgos políticos.

El caso ha escalado a nivel nacional e incluso internacional, al abrir el debate sobre los límites de la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, así como el respeto a la soberanía nacional.