El Partido Acción Nacional (PAN) presentó una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien acusa de presuntos vínculos con el crimen organizado y de haber permitido la consolidación de estructuras delictivas durante su gobierno.

La denuncia fue anunciada por el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, quien aseguró que existen elementos suficientes para que el caso sea investigado a nivel internacional por posibles crímenes de lesa humanidad, derivados de la violencia e inseguridad que persistieron en el país durante el sexenio pasado.

De acuerdo con el PAN, la acusación se sustenta en lo que califican como una política de “abrazos, no balazos”, que —según el partido— favoreció indirectamente la expansión de grupos criminales en distintas regiones del país, así como en presuntos pactos político-criminales que habrían permitido la operación de estas organizaciones.

El documento fue presentado ante la Corte Penal Internacional, instancia encargada de investigar y juzgar delitos como genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad cuando los Estados no pueden o no quieren hacerlo.

En respuesta, actores cercanos al exmandatario han rechazado las acusaciones, calificándolas como una estrategia política sin sustento jurídico, en medio del contexto electoral y la polarización política que vive el país.

Especialistas en derecho internacional han señalado que, para que la CPI admita un caso, se deben cumplir criterios estrictos, como demostrar la existencia de crímenes de lesa humanidad y la incapacidad o falta de voluntad del Estado mexicano para investigarlos, lo que representa un proceso complejo y de largo plazo.

El señalamiento del PAN se da en un momento de alta tensión política, donde temas de seguridad, violencia y justicia continúan siendo parte central del debate público en México.