El Partido Acción Nacional en Chihuahua cerró filas en respaldo a la gobernadora Maru Campos luego de la movilización convocada por Morena en la capital del estado, donde dirigentes oficialistas exigieron juicio político contra la mandataria por la polémica relacionada con presuntas operaciones de agencias estadounidenses en territorio chihuahuense.
A través de un posicionamiento público, la dirigencia estatal panista aseguró que en Chihuahua “hay gobierno, carácter y resultados”, además de lanzar fuertes críticas contra Morena y los gobiernos emanados de ese partido.
“Chihuahua no se entrega”, fue una de las frases centrales del mensaje difundido por Acción Nacional, donde también acusaron al oficialismo federal de intentar utilizar la confrontación política y la narrativa de soberanía para distraer la atención de las investigaciones y señalamientos que rodean al caso Rubén Rocha Moya en Sinaloa.
El PAN defendió además el actuar de Maru Campos y sostuvo que la gobernadora ha enfrentado los problemas de seguridad “sin esconderse ni evadir responsabilidades”, mientras acusó a Morena de querer polarizar al país con “espectáculos políticos”.
La tensión política aumentó luego de que Morena realizara una marcha en Chihuahua para exigir explicaciones por la presunta participación de agentes estadounidenses —señalados por algunos sectores como integrantes de la CIA— en operativos realizados en la entidad.
Sin embargo, la movilización morenista estuvo marcada por una asistencia menor a la esperada y por acusaciones cruzadas entre ambos bloques políticos. Mientras Morena denunció bloqueos y sabotajes para impedir la llegada de simpatizantes, sectores panistas respondieron señalando que el oficialismo busca desviar la atención de los escándalos que golpean actualmente a Morena a nivel nacional.
Desde el entorno de Maru Campos también se insistió en que Chihuahua mantiene colaboración institucional en temas de seguridad, pero rechazaron los señalamientos de “entrega” o subordinación a intereses extranjeros.
El choque entre Morena y el PAN ha elevado la tensión rumbo al escenario político de 2027, con Chihuahua convertido en uno de los principales frentes de confrontación nacional entre oficialismo y oposición.


































