La Organización de los Estados Americanos (OEA) advirtió sobre los riesgos asociados al llamado “tusi” o “cocaína rosa”, al señalar que no se trata de una sustancia con una composición fija, sino de una mezcla cuyo contenido puede variar y que en muchos casos es desconocido para quienes la consumen.

La alerta forma parte de un análisis elaborado por el Observatorio Interamericano sobre Drogas de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), en el que se examina el crecimiento de esta sustancia y los desafíos que representa para las políticas públicas en materia de drogas.

Uno de los principales señalamientos del organismo es que el nombre con el que se comercializa no permite conocer qué contiene realmente. Los análisis realizados en distintos países han encontrado combinaciones variables de sustancias, por lo que sus efectos y riesgos pueden cambiar de una muestra a otra.

El informe destaca la presencia frecuente de ketamina, además de otras sustancias psicoactivas que pueden aparecer en diferentes combinaciones. Esta variabilidad dificulta que los consumidores conozcan los riesgos reales asociados con cada muestra.

La OEA también advierte que la denominación “cocaína rosa” puede resultar engañosa, debido a que el producto identificado como tusi no necesariamente contiene cocaína y tampoco corresponde a una fórmula única.

De acuerdo con el análisis de la CICAD, la expansión del tusi representa un desafío para los sistemas de prevención, atención y monitoreo de drogas, debido a que las sustancias que lo componen pueden cambiar y no existe una composición estándar.

Esta característica también complica la identificación de sus efectos y riesgos, ya que éstos dependen de las sustancias presentes en cada mezcla.

La OEA considera que el fenómeno requiere fortalecer los sistemas de vigilancia y análisis de sustancias para obtener información más precisa sobre lo que circula en los distintos países del continente.

El organismo llamó además a mejorar la información disponible para la población, particularmente ante la dificultad de determinar qué contiene realmente una muestra comercializada bajo el nombre de “tusi” o “cocaína rosa”.

El informe se suma a las alertas internacionales sobre las llamadas nuevas sustancias psicoactivas y las mezclas de composición variable, cuyo consumo representa un reto para las autoridades debido a la dificultad de conocer con anticipación sus componentes y posibles efectos.

La principal advertencia de la OEA es, precisamente, que el nombre o apariencia del producto no permite determinar qué sustancias contiene, por lo que su composición puede representar un riesgo desconocido para quien lo consume.