El senador Gerardo Fernández Noroña confirmó que buscará nuevamente la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República, cargo que ocupó durante el primer año de la actual Legislatura.
El legislador de Morena informó que ya comunicó su intención al coordinador parlamentario de su partido, Ignacio Mier, y se prepara para participar en el proceso interno mediante el cual la bancada definirá a quien encabezará la Mesa Directiva durante el siguiente periodo legislativo.
Noroña explicó que varios integrantes de Morena han manifestado interés en ocupar la posición, por lo que será necesario esperar a que se emita la convocatoria y se establezcan las reglas para la elección interna. La convocatoria podría darse a conocer entre los próximos días, de acuerdo con lo señalado por el propio senador.
La presidencia de la Mesa Directiva deberá definirse antes del inicio del siguiente año legislativo, que comienza el 1 de septiembre.
Al explicar las razones de su aspiración, Fernández Noroña destacó que ya tiene experiencia al frente del órgano de gobierno del Senado y consideró que el escenario político que enfrentará el país rumbo a las elecciones de 2027 requiere una conducción firme.
El senador sostuvo que se trata de un cargo de gran responsabilidad y que su experiencia previa le permite conocer las tareas y atribuciones que implica encabezar la Mesa Directiva.
Su intención representa un cambio respecto de declaraciones realizadas anteriormente, cuando había descartado buscar nuevamente la presidencia del Senado. En enero de este año, durante la presentación del retrato que será colocado en la galería de expresidentes de la Mesa Directiva, recordó el carácter honorífico que tuvo para él haber ocupado esa posición.
Ahora, sin embargo, el legislador confirmó que competirá nuevamente por el cargo.
La aspiración de Noroña se produce en un momento en que otros senadores de Morena también han expresado interés en encabezar la Mesa Directiva.
La definición corresponderá a la bancada mayoritaria, que deberá procesar las distintas aspiraciones antes de presentar una propuesta ante el pleno del Senado.
El procedimiento será relevante debido a que quien presida la Mesa Directiva tendrá entre sus responsabilidades conducir las sesiones, representar institucionalmente a la Cámara Alta y garantizar el desarrollo de los trabajos parlamentarios.
Noroña deberá competir internamente para conseguir el respaldo de sus compañeros, en un escenario en el que también existen distintas posturas sobre la relación que Morena debe mantener con los grupos parlamentarios de oposición.
Durante sus declaraciones, el senador también fijó postura sobre la relación entre Morena y las fuerzas opositoras.
Fernández Noroña señaló que debe existir respeto entre los distintos grupos parlamentarios, pero rechazó que Morena otorgue concesiones políticas a la oposición a cambio de una relación menos confrontativa.
El legislador también cuestionó la propuesta del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, respecto a mantener una política de unidad con la oposición.
Noroña sostuvo que existen procesos abiertos contra figuras opositoras y consideró que éstos deben continuar hasta sus últimas consecuencias. Entre los casos que mencionó están el de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
Estas declaraciones muestran que su eventual regreso a la Mesa Directiva podría estar acompañado de una postura política distinta a la de quienes plantean una mayor interlocución con los partidos opositores.
La elección de la próxima presidencia del Senado tendrá lugar en un contexto político marcado por la proximidad de los comicios de 2027, cuando se renovarán gubernaturas, congresos locales y la Cámara de Diputados.
Noroña considera que ese escenario hace especialmente importante que la Mesa Directiva sea encabezada por una persona con capacidad para sostener las posiciones del grupo mayoritario.
La presidencia, sin embargo, tiene una función institucional que trasciende a la bancada que la ocupa, por lo que quien resulte electo deberá conducir los trabajos parlamentarios ante legisladores de todas las fuerzas políticas.
Por ahora, Fernández Noroña es uno de los aspirantes a ocupar nuevamente la presidencia de la Mesa Directiva, pero la decisión final dependerá del proceso interno de Morena y posteriormente de la votación correspondiente en el Senado.
El Sistema de Información Legislativa identifica actualmente a Noroña como senador activo de Morena e integrante de la LXVI Legislatura, cuyo periodo comprende del 29 de agosto de 2024 al 31 de agosto de 2027.
La definición de la Mesa Directiva se convertirá así en uno de los primeros asuntos políticos relevantes para el Senado antes del inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones.
Mientras Morena procesa las distintas aspiraciones, Noroña ya hizo pública su intención: volver a ocupar el cargo que desempeñó durante el primer año de la Legislatura y encabezar la Cámara Alta en una etapa marcada por la disputa política rumbo a 2027.


































