La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, inauguró el puente vehicular Nichupté en Cancún con un mensaje breve en el que evitó profundizar en discursos, al asegurar que la obra “habla por sí misma”.

“No voy a hablar mucho porque la vista del puente habla por sí mismo”, expresó durante el acto oficial ante asistentes reunidos en la nueva infraestructura.

El puente Nichupté es considerado una de las obras de movilidad más importantes del sureste del país, ya que conecta el centro de Cancún con la zona hotelera, reduciendo significativamente los tiempos de traslado en una de las áreas con mayor tráfico vehicular.

La infraestructura, inaugurada el 1 de mayo de 2026, cuenta con más de 8 kilómetros de longitud sobre el sistema lagunar Nichupté y forma parte de un proyecto estratégico para mejorar la conectividad urbana y turística en Quintana Roo.

Durante su intervención, Sheinbaum también destacó el simbolismo de la obra al señalar que representa un cambio en la forma de gobernar, aludiendo a que se trata de un proyecto que busca beneficiar directamente a la población y facilitar la movilidad diaria.

La inauguración se da en un contexto donde el proyecto ha estado bajo escrutinio por cuestionamientos relacionados con su costo, retrasos en la construcción e impacto ambiental en la zona de manglares, temas que han sido señalados por organizaciones y especialistas.

Pese a ello, el gobierno federal ha defendido la obra como una solución clave para mejorar la movilidad en Cancún, una de las ciudades turísticas más importantes del país, donde la congestión vial ha sido un problema constante.

Con esta inauguración, el puente Nichupté entra en operación como una de las principales apuestas de infraestructura del actual gobierno, en medio de un entorno de debate público sobre sus beneficios y costos.