La rápida intervención de las fuerzas de seguridad en la zona arqueológica de Teotihuacán evitó que el ataque registrado dejara un mayor número de personas lesionadas, aseguró el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
De acuerdo con el funcionario, el agresor fue contenido por elementos de seguridad tras realizar múltiples detonaciones desde la Pirámide de la Luna, en un hecho que generó pánico entre turistas nacionales y extranjeros.
Las autoridades confirmaron que el sujeto fue herido en una pierna durante la intervención, lo que permitió reducir su capacidad de movimiento y evitar que continuara agrediendo a más personas.
Posteriormente, el atacante se quitó la vida, lo que puso fin al incidente que dejó como saldo una turista canadiense fallecida y al menos 13 personas lesionadas, entre ellas menores de edad y visitantes de distintas nacionalidades.
García Harfuch destacó que la actuación oportuna de la Guardia Nacional y otras corporaciones fue determinante para contener la situación en uno de los sitios turísticos más importantes del país.
El ataque ocurrió en una zona de alta afluencia, lo que elevó el riesgo de un saldo mayor si no se hubiera logrado neutralizar al agresor en el momento.
El incidente se registró cuando el sujeto abrió fuego desde lo alto de la pirámide, provocando escenas de caos y evacuación en el complejo arqueológico.
Investigaciones posteriores revelan que el agresor actuó en solitario y había planeado el ataque con anticipación, lo que ha intensificado las indagatorias sobre su perfil y motivaciones.
Tras los hechos, autoridades federales anunciaron el reforzamiento de medidas de seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos, incluyendo mayor presencia de elementos de seguridad y revisión de protocolos de acceso.
El caso ha generado preocupación a nivel nacional e internacional, tanto por el impacto en el turismo como por la necesidad de garantizar condiciones seguras en espacios públicos de alta concentración.


































