Los diputados de Morena Sergio Gutiérrez Luna y Arturo Ávila propusieron crear una comisión especial en la Cámara de Diputados para investigar posibles campañas de manipulación digital e injerencia extranjera durante los procesos electorales.
El planteamiento contempla revisar el uso de bots, cuentas automatizadas, perfiles falsos, trolls, publicidad digital y redes coordinadas que pudieran utilizarse para generar tendencias artificiales o influir en la conversación pública.
Gutiérrez Luna y Ávila argumentan que es necesario identificar quién financia y opera este tipo de campañas, particularmente ante la cercanía de las elecciones de 2027.
Sin embargo, la propuesta abre también un debate sobre hasta dónde puede llegar una comisión legislativa al revisar lo que ocurre en internet sin convertirse en un mecanismo de vigilancia o presión sobre usuarios, periodistas, medios y opositores.
Aunque los legisladores han señalado que su intención no es limitar la libertad de expresión y que cualquier investigación tendría que respetar el marco constitucional, el concepto de “vigilar internet” genera dudas sobre los criterios que se utilizarían para determinar qué contenidos constituyen una operación coordinada o una amenaza para los procesos electorales.
El riesgo, plantean las críticas al proyecto, es que una herramienta presentada para combatir campañas artificiales pueda terminar utilizándose para descalificar opiniones, críticas políticas o contenidos incómodos bajo el argumento de combatir la desinformación.
La propuesta llega además cuando ya comenzó el proceso electoral federal 2026-2027 y mientras los partidos se preparan para una contienda en la que las redes sociales tendrán un papel central.
Por ahora, se trata de una propuesta para crear una comisión, por lo que no existe todavía un nuevo organismo con facultades para vigilar o censurar contenidos en internet.
El reto será definir mecanismos que permitan combatir operaciones digitales realmente coordinadas o financiadas sin afectar la libertad de expresión ni convertir la discusión política en internet en un asunto sujeto a supervisión partidista.


































