Ciudad de México, 12 de julio de 2026.- Morena decidió adelantar seis meses la definición de sus aspirantes a gubernaturas, una medida que ha encendido alertas por el posible uso anticipado de recursos sin una supervisión clara por parte de la autoridad electoral.

El movimiento ocurre mientras el Instituto Nacional Electoral (INE) aún no aprueba los lineamientos para vigilar los gastos de quienes buscan posicionarse rumbo a las candidaturas, lo que abre la puerta a un terreno poco regulado.

Con este adelanto, los perfiles interesados podrán intensificar su promoción política antes de los tiempos oficiales, en una zona gris que no está plenamente contemplada en la legislación electoral como campaña formal, pero que en la práctica puede implicar inversión de recursos.

Especialistas advierten que esta estrategia podría generar inequidad en la contienda, al permitir que algunos aspirantes acumulen ventaja en visibilidad y estructura sin una fiscalización efectiva.

Además, el retraso del INE en definir reglas claras para esta etapa ha sido señalado como un factor que contribuye a la falta de control, lo que podría derivar en conflictos posteriores sobre el origen y uso del dinero en procesos internos.

La decisión de Morena reaviva el debate sobre los límites entre la vida interna de los partidos y la necesidad de garantizar condiciones equitativas en los procesos electorales, especialmente cuando los tiempos políticos se adelantan más allá de lo previsto por la autoridad.