La FIFA anunció una estrategia inédita para los aficionados al futbol: pondrá a la venta fragmentos del césped del estadio donde se disputará la final del Mundial 2026, con un precio aproximado de 450 dólares por pieza.

De acuerdo con información difundida, los trozos de pasto serán extraídos del campo de juego tras el partido definitivo y se comercializarán como artículos de colección, dirigidos principalmente a seguidores y coleccionistas que buscan conservar un recuerdo físico del evento deportivo más importante del mundo.

Cada pieza será presentada como un objeto exclusivo, con certificación oficial que garantizará su autenticidad y origen, lo que incrementa su valor simbólico y comercial. La FIFA apuesta así por capitalizar la emoción global que genera el Mundial, ofreciendo experiencias tangibles más allá de los partidos.

Sin embargo, la iniciativa ha generado opiniones divididas. Mientras algunos aficionados consideran atractivo poseer un fragmento del estadio donde se coronará el campeón del mundo, otros critican el alto costo del producto y lo ven como una estrategia excesivamente comercial.

Este tipo de dinámicas no es completamente nuevo en el deporte internacional, pero sí representa una de las apuestas más ambiciosas en cuanto a memorabilia oficial en torneos de gran escala.

El Mundial de 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, sigue posicionándose como uno de los eventos más innovadores en términos de mercadotecnia y experiencia para los aficionados.