Morena elevó el tono de la confrontación política contra el PAN al asegurar que el verdadero agravio no fue contra el partido oficialista, sino “contra la patria”, luego de que actores panistas pidieran la intervención de agencias estadounidenses en medio de la crisis política y de seguridad que enfrenta el país.

Desde Chihuahua, la dirigencia nacional morenista encabezada por Ariadna Montiel y Andrés Manuel López Beltrán acusó a la oposición de abrir la puerta al intervencionismo extranjero tras el escándalo por la presunta participación de agentes de la CIA en operativos realizados en territorio chihuahuense.

Morena sostuvo que el PAN ha utilizado las investigaciones de Estados Unidos contra figuras ligadas al oficialismo para impulsar una narrativa que, según el partido, vulnera la soberanía nacional y favorece intereses extranjeros.

La polémica estalló luego de que Morena impulsara solicitudes de juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por presuntamente permitir operaciones de agencias estadounidenses sin autorización formal del Estado mexicano.

Durante la movilización realizada en Chihuahua, dirigentes morenistas acusaron al PAN de “traición” por supuestamente respaldar la intervención de agencias extranjeras en temas de seguridad nacional. Sin embargo, la protesta también estuvo marcada por una asistencia menor a la esperada y críticas de sectores opositores que señalaron que Morena intenta desviar la atención del caso Rubén Rocha Moya y las investigaciones abiertas en Estados Unidos.

El discurso de Morena se da además en medio de la creciente tensión diplomática y política derivada de reportes sobre participación de agentes estadounidenses en operativos en Chihuahua, situación que ha generado debates sobre soberanía, seguridad nacional y cooperación bilateral.

Mientras tanto, la oposición mantiene la presión sobre Morena por las acusaciones contra personajes cercanos al oficialismo, elevando aún más el choque político rumbo al proceso electoral de 2027.