El gobierno de México expresó su preocupación por la falta de acuerdos alcanzados durante una reciente conferencia internacional sobre armas nucleares y reiteró su rechazo al uso, amenaza o expansión de este tipo de armamento en el mundo.
A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el país lamentó que las negociaciones concluyeran sin consensos concretos para fortalecer compromisos de desarme y reducción de riesgos nucleares, en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas.
La postura mexicana fue presentada durante la Tercera Conferencia de los Estados Parte del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, donde representantes nacionales insistieron en la necesidad de impulsar mecanismos multilaterales que eviten una nueva escalada armamentista.
México recordó además que históricamente ha mantenido una política exterior enfocada en el desarme nuclear y la no proliferación, postura que se remonta al Tratado de Tlatelolco, impulsado desde América Latina para prohibir armas nucleares en la región.
Las autoridades mexicanas señalaron que el riesgo nuclear sigue vigente debido a conflictos internacionales y a la modernización de arsenales militares por parte de potencias globales, situación que consideran preocupante para la estabilidad mundial.
Aunque no se alcanzaron acuerdos definitivos, la cancillería aseguró que México continuará promoviendo espacios diplomáticos y acuerdos internacionales encaminados a reducir amenazas nucleares y fortalecer la seguridad global.


































