Más de 2 mil vuelos fueron cancelados o afectados en Reino Unido debido a una falla técnica en el sistema de procesamiento de vuelos de la empresa encargada del control del tráfico aéreo, National Air Traffic Services (NATS).

La interrupción comenzó el 8 de septiembre y provocó cancelaciones y retrasos en aeropuertos como Heathrow, Gatwick, Manchester y Stansted. Aunque el problema técnico fue corregido, sus efectos continuaron durante el día siguiente debido al reacomodo de aeronaves y tripulaciones.

Autoridades descartan ciberataque

Las autoridades británicas descartaron que la interrupción haya sido provocada por un ciberataque. El director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe, señaló que se trató de un problema técnico en el sistema de procesamiento de vuelos.

La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, pidió una investigación para determinar las causas del fallo y evaluar la capacidad de respuesta de NATS ante este tipo de incidentes.

La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido también anunció una revisión independiente para establecer qué ocurrió y analizar la capacidad del sistema para mantener un servicio resistente ante futuras fallas.

Aunque el sistema fue restablecido, miles de pasajeros continuaron enfrentando retrasos y cancelaciones debido a las consecuencias que dejó la interrupción inicial.

El incidente generó críticas de algunas aerolíneas y renovó los cuestionamientos sobre la confiabilidad de la infraestructura de control aéreo británica.