La decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de adelantar el fin del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio provocó molestia e incertidumbre entre madres y padres de familia, quienes aseguran que la medida afectará tanto el aprendizaje de los estudiantes como la economía y organización de millones de hogares en México.

En testimonios recopilados por distintos medios nacionales, familias expresaron preocupación por el rezago educativo que podría agravarse tras reducir varias semanas de clases, especialmente en alumnos que todavía enfrentan secuelas académicas derivadas de la pandemia.

Andrea Pugua, madre soltera de tres hijos y propietaria de una farmacia, cuestionó la falta de consulta hacia los padres y advirtió que el cambio alterará completamente su dinámica familiar y laboral.

“¿A dónde voy a poner a mi otro hijo? Ya tiene 14 años, ya no entra en cursos de verano y tampoco puedes tenerlos en la calle por el riesgo que implica”, expresó al señalar que ahora deberá reorganizar sus horarios y dejar a sus hijos solos por más tiempo.

Otros padres coincidieron en que las vacaciones anticipadas podrían profundizar problemas de aprendizaje en materias básicas como matemáticas y lectura, además de aumentar el tiempo que menores pasan frente a pantallas o sin supervisión adecuada.

La Unión Nacional de Padres de Familia calificó la medida como “un grave error” y sostuvo que quitar entre cinco y siete semanas de clases representa “un golpe directo al derecho a la educación”, especialmente en un contexto donde México mantiene rezagos académicos importantes.

Padres y especialistas también criticaron que el Mundial de Futbol 2026 haya sido mencionado como uno de los factores para modificar el calendario escolar.

“La educación de nuestros hijos no puede sacrificarse por un evento deportivo”, señaló la organización, que pidió reconsiderar la medida y analizar alternativas como horarios escalonados o ajustes regionales por calor extremo.

Además del impacto académico, familias señalaron que el adelanto de vacaciones generará gastos adicionales para quienes no pueden pagar cursos de verano, guarderías o actividades recreativas, mientras que otros padres deberán llevar a sus hijos al trabajo durante el periodo vacacional.

Hasta el momento, la SEP mantiene previsto el cierre de clases para el 5 de junio, aunque autoridades federales han informado que todavía revisan detalles relacionados con el próximo calendario escolar.