São Paulo, Brasil.— El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva encabezó este domingo 11 de octubre una movilización en la avenida Paulista, en São Paulo, con la que busca fortalecer su campaña de reelección rumbo a la segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre.
El acto, denominado “Marcha por la Democracia”, reunió a miles de simpatizantes, organizaciones sociales, estudiantes y militantes del Partido de los Trabajadores (PT), quienes se congregaron en uno de los principales puntos de la ciudad para expresar su respaldo al mandatario.
La movilización se produjo una semana después de la primera vuelta electoral, en la que Lula quedó en segundo lugar frente al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Con el 99.97% del escrutinio contabilizado, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47.04% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45.15%. Ninguno logró la mayoría necesaria para ganar en la primera ronda, por lo que ambos disputarán la Presidencia en una segunda votación.
Ante este escenario, el mitin en São Paulo representó una oportunidad para que Lula buscara reactivar a sus bases y ampliar su respaldo entre los electores que no participaron en los comicios iniciales. La estrategia de su campaña contempla movilizar a los más de 30 millones de brasileños que se abstuvieron de votar.
Durante la jornada, los asistentes portaron prendas y banderas rojas, identificadas con el PT, y corearon consignas en apoyo al presidente y contra el avance de la derecha brasileña. La defensa de la democracia, los derechos sociales y la soberanía nacional formaron parte de los mensajes centrales del encuentro.
Lula llamó a sus simpatizantes a mantener la movilización política y sostuvo que su candidatura enfrenta una responsabilidad importante de cara a la segunda vuelta. El mandatario también hizo referencia a la necesidad de impedir el regreso de sus adversarios al poder.
El acto contó con la participación de figuras cercanas al presidente, entre ellas el vicepresidente Geraldo Alckmin y el ministro Guilherme Boulos, además de representantes de organizaciones estudiantiles y movimientos sociales.
La jornada también estuvo marcada por las críticas de Lula a una decisión de la justicia electoral brasileña que ordenó suspender hasta después de la segunda vuelta un canal de WhatsApp favorable a su candidatura, conocido como “Ejército de Lula”. El mandatario consideró que la medida representaba una interferencia en la contienda y anunció que buscaría impugnarla por la vía judicial.
Mientras Lula concentró a sus seguidores en la avenida Paulista, Flávio Bolsonaro sostuvo reuniones con alcaldes y representantes políticos de la región metropolitana de São Paulo para reforzar su estructura de apoyo rumbo a la votación definitiva.
La segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre, en una contienda que definirá si Lula obtiene un nuevo mandato o si Flávio Bolsonaro llega a la Presidencia. En las próximas dos semanas, ambos candidatos buscarán consolidar sus bases y atraer a los votantes que todavía no han definido su decisión.



































