El subcomandante insurgente Marcos, vocero del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), afirmó que la situación real que enfrenta México contrasta con la imagen que se proyectará al mundo durante el Mundial de Futbol 2026.
Durante una reciente intervención en Chiapas, el líder zapatista sostuvo que, mientras el país se prepara para uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global, existen problemáticas profundas que afectan a distintos sectores de la población y que no pueden ocultarse detrás del espectáculo mediático.
Marcos señaló que la narrativa oficial busca presentar un México moderno y listo para recibir al mundo, pero advirtió que en el territorio nacional persisten desigualdades, conflictos sociales y crisis estructurales que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.
En ese sentido, el EZLN reiteró su postura crítica frente a los modelos económicos y políticos actuales, al considerar que responden a intereses globales y no a las necesidades de las comunidades, particularmente de los pueblos originarios.
El líder insurgente enfatizó que el “mundo virtual” del Mundial —marcado por la promoción turística, la inversión y la proyección internacional— contrasta con la realidad de inseguridad, pobreza y luchas sociales que enfrentan diversos sectores en el país.
Este posicionamiento se da en un contexto de creciente tensión social, con movilizaciones de maestros, campesinos y transportistas que han advertido posibles protestas durante el evento deportivo si no se atienden sus demandas.
El EZLN, surgido en 1994 como un movimiento armado indígena en Chiapas, ha mantenido una postura crítica frente al Estado mexicano y al sistema económico global, enfocando su discurso en la defensa de los derechos de los pueblos originarios y la construcción de alternativas al modelo dominante.
Con estas declaraciones, Marcos vuelve a colocar en el debate público la tensión entre la imagen internacional de México y las problemáticas internas que persisten, en la antesala de un evento que pondrá al país bajo los reflectores globales.


































