El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, destacó la colaboración que mantiene con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, y agradeció la bienvenida y las facilidades que reciben los agentes estadounidenses que trabajan en territorio mexicano.

Durante una entrevista difundida recientemente, Cole reconoció la disposición de Harfuch y de su equipo para mantener abiertos los canales de comunicación entre las autoridades de ambos países. El funcionario estadounidense destacó particularmente la recepción que han tenido los elementos de la DEA desplegados en México.

El mensaje representa uno de los reconocimientos públicos más recientes a la coordinación bilateral en materia de seguridad, en un momento en que México y Estados Unidos buscan profundizar el intercambio de información y las acciones contra organizaciones criminales transnacionales.

El director de la DEA también reveló que anteriormente realizó una visita a la Ciudad de México que no había sido informada públicamente y durante la cual sostuvo un encuentro con García Harfuch.

La reunión no contó en ese momento con un comunicado oficial, fotografías públicas ni cobertura mediática, por lo que la revelación de Cole permitió conocer posteriormente detalles de ese acercamiento.

El funcionario estadounidense explicó que mantiene comunicación directa con el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y presentó la relación entre ambos como parte de los esfuerzos para fortalecer la cooperación contra las estructuras criminales que operan a ambos lados de la frontera.

Coordinación contra organizaciones criminales

La colaboración entre las autoridades mexicanas y estadounidenses se ha intensificado durante los últimos meses, particularmente en el intercambio de inteligencia y en investigaciones relacionadas con redes criminales transnacionales.

Cole ha señalado públicamente que ambos países comparten información y desarrollan acciones coordinadas para combatir a organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y otras actividades ilícitas. También ha reconocido algunos de los golpes recientes contra estructuras criminales en México.

En este contexto, la relación entre Cole y García Harfuch ha cobrado relevancia. El funcionario estadounidense ha descrito al secretario mexicano como un interlocutor con quien existe comunicación directa y ha resaltado la disposición de las autoridades mexicanas para colaborar.

Otro episodio que evidenció la comunicación directa entre ambos funcionarios ocurrió después del operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

De acuerdo con Cole, García Harfuch se comunicó personalmente con él para informarle sobre el resultado de la operación. El hecho fue presentado por el director de la DEA como una muestra de los canales de comunicación que mantienen las autoridades de ambos países.

El intercambio se produjo en un contexto de presión creciente para que México y Estados Unidos fortalezcan sus estrategias contra las organizaciones criminales con presencia transnacional.

Cooperación en medio de tensiones bilaterales

El reconocimiento de Cole a Harfuch ocurre mientras la relación entre México y Estados Unidos atraviesa una etapa compleja, con diferencias en asuntos de seguridad, migración, comercio y soberanía.

A pesar de esas tensiones, ambos gobiernos han mantenido la cooperación en materia de seguridad como uno de los principales canales de comunicación bilateral.

La administración de Claudia Sheinbaum ha insistido en que cualquier colaboración con agencias estadounidenses debe desarrollarse bajo principios de respeto a la soberanía mexicana y mediante mecanismos institucionales.

En ese escenario, las declaraciones de Cole muestran que, al menos en el ámbito operativo, la coordinación entre la DEA y las autoridades mexicanas continúa siendo un componente importante de la estrategia conjunta contra las organizaciones criminales.

El reconocimiento público al trabajo de García Harfuch y la revelación de reuniones que hasta ahora no habían sido difundidas colocan nuevamente la cooperación entre ambos países en el centro del debate sobre seguridad y combate al crimen organizado.