El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantiene abierta una investigación clínica y epidemiológica tras la muerte de cinco recién nacidos que permanecían internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1, en la ciudad de Durango.

Los fallecimientos ocurrieron en un periodo de cinco días. De acuerdo con la información proporcionada por el instituto, tres bebés murieron el 15 de septiembre, otro el 18 y el quinto el 19 de septiembre.

Ante la coincidencia temporal de los decesos, el IMSS inició una revisión integral de cada expediente y de las condiciones de atención, con el objetivo de determinar las circunstancias particulares de cada caso y establecer si existe algún factor común entre las muertes.

Durante las labores de vigilancia epidemiológica realizadas en la unidad neonatal, personal del IMSS detectó una bacteria sensible a los antibióticos de uso habitual disponibles en el hospital.

Sin embargo, el instituto ha sido enfático en señalar que este hallazgo no explica por sí solo los cinco fallecimientos y, hasta el momento, no ha establecido una relación causal entre el microorganismo y las muertes.

Tampoco se ha informado públicamente qué bacteria fue identificada ni se ha confirmado que haya sido encontrada en los cinco recién nacidos fallecidos. Por ello, la investigación continúa para determinar qué ocurrió en cada uno de los casos.

Como parte de las medidas de contención, el IMSS restringió temporalmente el ingreso de nuevos pacientes a la UCIN y reforzó los protocolos de vigilancia.

Las acciones incluyen aislamiento preventivo, limpieza y desinfección exhaustivas de las áreas involucradas, vigilancia de contactos y toma de cultivos de seguimiento.

De acuerdo con el reporte del instituto, los cultivos realizados hasta el corte del 20 de septiembre habían resultado negativos y no se habían identificado nuevos pacientes sospechosos dentro de la unidad.

El IMSS también informó que las verificaciones realizadas hasta ahora no han identificado carencias de insumos que impidieran efectuar las labores de limpieza, desinfección o atención de los pacientes.

La investigación involucra a personal especializado del propio IMSS y a autoridades federales de salud. El objetivo es revisar los expedientes clínicos, los antecedentes médicos y la evolución de los recién nacidos, además de analizar las condiciones epidemiológicas de la unidad.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) también participa en las investigaciones relacionadas con el caso.

El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, cuestionó el manejo inicial de la información y afirmó que las autoridades estatales no tuvieron conocimiento inmediato de los fallecimientos. Según sus declaraciones, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) tampoco habría tenido acceso inicialmente a los expedientes.

Estos señalamientos forman parte de la controversia surgida alrededor del caso, mientras las autoridades federales continúan con la investigación para determinar las causas de las muertes.

Familiares de los recién nacidos también han expresado cuestionamientos sobre la información que recibieron y han solicitado que se esclarezcan las circunstancias de cada fallecimiento.

Mientras continúan las investigaciones, el IMSS informó que mantiene comunicación con las familias afectadas y que dará a conocer nuevos resultados conforme se obtenga información verificada, al tiempo que mantiene las medidas de vigilancia y control en la unidad neonatal.

Por ahora, la causa de las cinco muertes permanece bajo investigación. La presencia de una bacteria en la unidad es un elemento que está siendo analizado, pero las autoridades aún no han confirmado que ésta haya provocado los fallecimientos.